Proveedor británico de servicios de ciberseguridad para ayudar a las organizaciones a desarrollar nuevas e innovadoras capacidades de ciberdefensa.
Descripción de la empresa
En 2016 la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) designó el ciberespacio como la quinta dimensión bélica después de la tierra, el mar, el aire y el espacio. En los últimos años, el ciberespacio se ha convertido en un escenario único de operaciones en el que los adversarios nuevos y emergentes pueden tener tanto impacto como un actor de amenaza más grande, patrocinado por un Estado-nación, donde la supremacía técnica multidisciplinar y multilateral se considera el indicador clave del cociente de amenaza de un adversario, independientemente de su tamaño.
Internet ha abierto la posibilidad de que cualquier persona con un conjunto básico de conocimientos técnicos pueda aprender y desarrollar competencias técnicas para montar ataques generalmente poco sofisticados, hasta desarrollar exploits de bajo nivel dirigidos a infraestructuras de red críticas. Lo que resulta evidente es que, mientras que el desarrollo de un nuevo sistema de armas cinéticas para la guerra convencional puede llevar años, las mismas limitaciones no se aplican al desarrollo de conjuntos de herramientas maliciosas ofensivas. La velocidad de la progresión técnica de los adversarios sigue una trayectoria exponencial.